La familia de Patty

Por Ana de Alejandro

Ciudad Juárez, Chihuahua está llena de sorpresas e historias por contar, como que de ahí son originarios los deliciosos burritos. Quizá tampoco sepas que, en esta ciudad, la Red de Madres Lesbianas en México tiene uno de los grupos más concurridos. Es en esta ciudad, viven Sandra Patricia Arciniega Espinoza, de 44 años y Martha Hernández Guerrero quienes forman una familia lesbomaternal y han criado dos hijos y una hija juntas. El mayor es José de 27 años, quien hace más de tres años que no vive ya con ellas. Luego sigue Marylú, de 22 años, que cursa el octavo semestre de la carrera de educación. Ella y su marido, con quien está casada hace ya dos años, tienen una hijita Anya, también de dos años. La pequeña nieta es “la que voltea de cabeza nuestras vidas con su alegre y avasalladora presencia ya que nosotras la cuidamos mientras su mamá va a la universidad”. Finalmente, está su hijo Joaquín de 19 años, estudiante del cuarto semestre de medicina, que se acaba de mudar cerca de la universidad y es “el amoemocho” de sus mamás.

Patty se describe a sí misma como “una loca enamorada y orgullosa de mis hijos”, pero que entiende que, “aunque duela, tienen que hacer sus vidas lejos de mí. Así que, mi amor y yo ya vivimos solas y en una interminable luna de miel”.

12767251_1046833192024691_1302073915_n

Esta compañera de la Red de Madres Lesbianas en México cuenta que supo desde su adolescencia que es lesbiana, “solo que no lo aceptaba”. A los 20 años tuvo su primera relación con una mujer, “pero fue hasta los 31 años que me asumí lesbiana y salí del closet”.

Ella decidió ser madre porque viene de una familia numerosa que disfrutó muchísimo. Ella recuerda con cariño que “compartí, peleé y me divertí mucho con mis hermanos y mi padre”.  Por eso, desde niña “soñé con tener 3 niñas y 1 niño y pues fue al revés. Tuve 3 niños y 1 niña”. Sus hijos fueron concebidos “de manera natural”, dice para referirse a que fueron concebidos en una relación con un hombre, “no sé si así se diga”, admite mientras ríe nerviosa con el tema.

Al preguntársele cómo se describiría como madre, Patty contesta primero que “creo, que esta pregunta, tendrían que hacérsela a mis hijos” y sonríe. Luego agrega, “yo creo que he sido una mamá que ha cometido muchos errores, pero que ha aprendido de ellos. Fui una madre ausente por mis trabajos, pero aprovechaba y atesoraba cada uno de los momentos con mis hijos. En esos tiempos procuré inculcarles valores universales y, hoy por hoy, me siento satisfecha, porque son personas honestas, tolerantes y respetuosas de ideologías y creencias (de las demás personas)”. Ella afirma que como madre, su más grande reto ha sido “procurarles un mejor futuro a mis hijos”.

La historia de Patty con Martha comenzó cuando se conocieron en 1995, “ella era cadete de la academia de policía en Torreón, Coahuila y, al menos de mi parte, fue amor a primera vista”. Algunos meses después de conocerse, mantuvieron un breve y apasionado encuentro sexual. Sin embargo, Martha no quiso continuar la relación, “por más que yo la busqué, y, casi casi, la acosaba sexualmente”, se ríe Patty en confianza,  “me mandó a volar, porque estaba muy comprometida con su pareja de ese entonces”. Al pasar del tiempo, aproximadamente unos 3 años más tarde, Martha se fue de Torreón, para trabajar en Estados Unidos por 4 años más. “Cuando regresó, en agosto del 2002, me buscó y empezamos nuestra hermosa historia de amor”. Finalmente, “me casé con el amor de mi vida, el 13 de diciembre del 2014, a través de un amparo”. Como muchas parejas del mismo sexo que viven fuera de la Ciudad de México, esta pareja tuvo que realizar el recurso legal de amparo para poder acceder a ejercer su derecho al matrimonio igualitario.

Ahora, nos comparte que lo mejor de su vida es la estabilidad emocional con la que vive “y el tiempo que tengo para dedicarles a los que amo”. Por eso no cambiaría nada de su vida, “mi vida no es perfecta, pero soy muy feliz”, sonríe orgullosa de su familia.

12736466_1046832642024746_410174188_n

Sobre su llegada a la Red de Madres Lesbianas en México, Patricia nos relata que tenía un perfil alternativo de Facebook en el que estaban agregadas varias páginas y grupos de lesbianas. Entre estas Facebook le sugirió el grupo, “me apareció, mandé la solicitud, me hicieron la entrevista y me aceptaron”, en aquel entonces, cuando la RDMLM comenzaba, varias administradoras juntas entrevistaban a las solicitantes para asegurarse de que coincidían con el perfil de la red. “Luego pedí consejo sobre dónde

nos podríamos casar mi amor y yo, y me sugirieron a las chicas de acá de Juárez. Nos conocimos y luego ya Laura me agregó al grupo co n mi face oficial.” Laura Hernández es una de las administradoras de la Red en Facebook y además coordina las reuniones del grupo en Ciudad Juárez. Su esposa, Lizeth Martínez es la abogada que se ha encargado de llevar a cabo los amparos para que las parejas del mismo sexo puedan casarse en dicha ciudad.

Patty considera que la RDMLM le ha traído muchas cosas buenas a su vida, principalmente en cuanto a derechos para las lesbianas. Para ella “todo es aprendizaje. Puedo no estar de acuerdo con algunas publicaciones, pero eso no quiere decir que sean malas”. Ella sí recomienda la Red de Madres Lesbianas en México a nuevas participantes, “¡claro que sí y lo he hecho!”

Su consejo sobre maternidad para otras madres lesbianas es el siguiente: “siempre he creído que por más manuales y consejos que puedas leer, o escuchar, nunca estás lo suficientemente preparada para educar o guiar a tus hijos. En mi caso, aprendí sobre la marcha y dejaba que el gran amor que sentía por ellos me guiara. De lo que siempre estuve segura fue que no cometería los mismos errores que a mi juicio cometieron mis padres conmigo y mis hermanxs”.

Deja un comentario