La familia de Adriana

RDMLM Adriana e hijos 001

Adriana Leal, o Miztli como la conocen en Facebook, de 32 años, vive en la Ciudad de México y tiene dos hijos Dorian y Derek, de 9 y 4 años respectivamente. Ellos son todo su amor y su familia. Hasta hace algunos meses sus hijos vivían con ella, pero ahora por cuestiones laborales y económicas los niños viven con su papá y ella los visita los fines de semana. Adriana tiene la fortuna de llevar una buena relación con el padre de sus hijos, con quien se divide la custodia y manutención de los niños.

Adriana es lesbiana y como muchas, ella encabeza una familia lesbomaternal. Según nos cuenta, ella recuerda haber notado como desde los 4 años que le gustaban otras niñas, de hecho, en el kínder había una que le gustaba mucho. Lo que también recuerda es que le gustaba más jugar con los niños y hacer cosas de niños.

Después del Kinder se hizo mejor amiga de un niño y desde primero a tercer año de primaria siempre se juntaba con él y con puros niños, incluso cuando se dividía el salón entre niños y niñas ella siempre se iba con el grupo de los niños. “Recuerdo que, en quinto de primaria, le dije al papá de la niña que me gustaba que yo hubiera preferido ser niño,” agrega en confidencia.

Por su puesto, nos entra la duda, si ella sabía que era lesbiana desde chiquita, ¿cómo fue que tuvo una relación con un hombre y después hijos? Por eso ella nos revela que, en su familia materna, las opiniones del hermano de su mamá tenían mucho peso. Él siempre se quejó con la madre de Miztli acerca de sus amigas “machorras”, quienes por cierto eran bugs 1)“Buga” es la forma coloquial con la que se le conoce a las personas heterosexuales en el ambiente LGBTTTI.. Ella cree que eso ocasionó que no se sintiera segura con respecto a salir del closet 2)“Salir del closet” es el momento en que se le declara abiertamente a otra persona que quien lo dice es gay, lesbiana, bisexual, transgénero o intersexual.. Más adelante, en la prepa, conoció al papá de sus hijos. En ese entonces, ella pensaba muy diferente: que había que hacer lo que la sociedad estaba acostumbrada a ver, que se debía tener una pareja heterosexual con hijxs y nietxs. “Ya sabes el todos felices para siempre,” declara Adriana, “al final eso no iba a llegar a ningún lado, lo único que me trajo fue a mis dos hermosos hombres, tanto por dentro, como por fuera,” dice la orgullosa madre sobre sus hijos.

“Aunque suene a cliché,” confiesa Adriana, “(si pudiera cambiar algo en mi vida) cambiaría mi falta de empoderamiento a la hora de pelear por lo que soy y por lo que quiero para mí, el reprimirme a mí misma por miedos infundados; es por eso que hoy en día para mí es muy importante la visibilidad, por eso siempre la tengo presente para que mañana nadie tenga que pasar por las cosas que muchas mujeres hemos tenido que soportar ante la sociedad machista y cerrada en la que vivimos.”

Hace algún tiempo, inició una relación con su ahora expareja, mujer. Con ella duró un año y un par de semanas, pero la relación fue tan intensa que tanto Adriana, como sus hijos la consideran la otra mamá de Dorian y Derek. Ellos ya saben que ellas terminaron la relación. “Dorian le dijo a ella que no le importaba que ya no fuéramos esposas, que ella siempre será su mamá,” afirma conmovida Adriana. También Derek, “cuando yo voy por ellos cada quince días en lugar de saludarme a mí, me pregunta primero por su otra mamá.” Cabe mencionar que al momento de la entrevista ella y sus hijos estaban visitando a la otra mamá de los niños, lo cual es un indicador de la buena relación que aún mantienen por el bien de ellos.

Para contarles que es lesbiana, Miztli dice que primero habló con su hijo el mayor, “le pregunté cuál era su percepción del amor, le expliqué que el amor es algo que algunas veces simplemente llega sin avisar. Él ya conocía a mi pareja.” En ese entonces, el grande tenía 7 años y sólo le dijo que le gustaría que fueran novias. Mientras tanto, el pequeño tenía 3 añitos acabados de cumplir. Con él fue más natural, “dejé que las cosas se fueran dando solas, que él se diera cuenta y lo viera como lo que es, algo totalmente normal.”

Hace ya más de un año que Miztli forma parte de la Red de Madres Lesbianas en México. La primera reunión a la que acudió fue una en el Parque de los Venados en enero de 2015.  “A la red llegué porque una de mis primas que también es lesbiana me dijo que buscara  un grupo de apoyo para saber cómo hablar del tema con mis hijos, entonces mande un mensaje a la página de BugaTuAbuela preguntando por alguna página que hablara sobre maternidad lésbica, me mandaron varios links y elegí uno al azar que resultó ser la RDMLM.” Al respecto ella opina que la RDMLM le ha traído “muchísimas cosas buenas” como han sido la convivencia con otras madres, compartir e intercambiar experiencias, conocer diferentes puntos de vista, “el hecho de que mis hijos conocieran a más niños con una, dos o más mamás a ellos les súper encanta, se la pasan muy bien en las reuniones de la Red.” En lo personal a ella le ha enseñado a pelear por sus derechos, “gracias a la muchísima información que se encuentra en la Red ahora tengo argumentos tangibles que puedo utilizar en el momento que se requieran y no quedarme callada o con la duda de que si digo o hago algo pueda afectarnos a mi familia y a mí.”

Por lo anterior es que ella recomienda acercarse al grupo, “de hecho tal cual, cada que tengo la oportunidad, invito a más lesbianas a unirse a él, incluso ya no tengo manuales porque ya hice entrega de los que me dieron.” Con esto Miztli se refiere al Manual de apoyo a docentes para entender familias lesbomaternales: una mamá, dos mamás, tres mamás escrito por la Red de Madres Lesbianas en México y editado por el Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México. La RDMLM, indica Adriana, “no es solo un sitio para orientarse, es bien sabido que es una red de apoyo en donde precisamente se da mucho el mismo. Como todo hay sus opiniones encontradas que al final también nos dejan muchas enseñanzas.”

Le preguntamos también a esta compañera de la Red de Madres Lesbianas en México cómo se describiría a sí misma como madre y al respecto nos cuenta que no se siente una madre tradicional “de esas que se la pasan incluso sobreprotegiendo a los hijos, tengo siempre presente que ellos no son de mi propiedad, solo están conmigo para enseñarles a enfrentar la vida y para hacerlos las mejores personas.” Ella nos dice que práctica la “crianza con desapego” ya que, si el día de mañana no está con ellos, al menos podrán enfrentarse al mundo sin que éste se les derrumbe.  “Me gusta tratar a mis hijos como lo que son, personas pequeñas que también tienen criterios, que son autónomos.” Ella piensa que el error de muchas mamás es tratarlos “como niños que no saben nada de la vida, algunas veces hasta ellos saben más que nosotras mismas.”

Finalmente, le pedimos a Miztli que nos regalara un consejo personal para las compañeras lesbianas que son madres, ejercen la crianza o desean llegar a hacerlo. “Como consejo les dejaría el tener siempre presente que no es un camino fácil por recorrer el que vivimos hoy en día como madres lesbianas, pero alguien tiene que hacerlo. Pelear siempre por nuestros derechos como familias para que en un futuro esta lucha quede como precedente para que nos respeten. También pensando en la clase de mundo que queremos dejarle a nuestros hijos y a los hijos de más madres lesbianas. Recordando siempre que la recompensa por esta lucha será enorme, algo que de hecho está cambiando la historia.”

Notas al pie   [ + ]

1. “Buga” es la forma coloquial con la que se le conoce a las personas heterosexuales en el ambiente LGBTTTI.
2. “Salir del closet” es el momento en que se le declara abiertamente a otra persona que quien lo dice es gay, lesbiana, bisexual, transgénero o intersexual.

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